1. Reducción de los desplazamientos al y desde el trabajo, lo que supone un ahorro de tiempo y dinero, y una reducción de la fatiga. Los cuales pudieran muchas veces ser largos y congestionados causantes de tardanzas.
2. Mayor flexibilidad del horario laboral, que permite al teletrabajador organizar sus horas de trabajo y adaptarlas a sus necesidades personales, ya que utiliza su tiempo como lo prefiere.
3. Mayor autonomía e independencia ya que es totalmente responsable de su trabajo.
4. No existe la obligación de vivir en las ciudades lo que reduce la concentración de las mismas y su contaminación.
5. Equilibra la relación entre el trabajo y la vida familiar, dando más satisfacción al empleado y, por ende, mayor motivación.
6. Mayor libertad en temas personales menores como el vestuario y las relaciones con compañeros de trabajo.
7. Ampliación del mercado laboral, puesto que se caen las barreras geográficas y la pertenencia exclusiva a una empresa.